En declaraciones a los medios, tras su visita institucional al Ayuntamiento de Enix, el consejero ha trasladado la «tremenda preocupación» del Gobierno andaluz ante una situación que ha calificado de «límite», como le han expuesto los agricultores, y ha advertido de consecuencias «devastadoras» en el área afectada, que se extiende desde Pulpí hasta Carboneras.
Fernández-Pacheco ha explicado que la plaga tiene un fuerte impacto en la producción y en el empleo, con pérdida de hectáreas y de puestos de trabajo, y ha advertido de que está en juego la producción de lechuga, brócoli y apio, así como de cítricos como la naranja y la mandarina, en una de las zonas más afectadas de la provincia, que «lo está pasando francamente mal».
El titular andaluz de Agricultura ha insistido en la necesidad de esa autorización excepcional al tratarse de un producto «que está comprobado puede acabar con esta plaga» y ha confiado en que el Gobierno «sea sensible», al subrayar que países como Francia, Italia, Alemania, Grecia, Portugal o Eslovenia ya han dado ese paso.