En total se han generado 93.687 kilogramos de carne, que ha sido mayormente consumida en la comarca de Sobrarbe. El mismo informe determina resultados en torno al volumen de trabajo en cada época del año, ligado a la afluencia del turismo, con picos en Navidad, Semana Santa y, sobre todo, en los meses de verano. Aún así, el crecimiento está siendo progresivo a lo largo de la primavera y hasta el verano.
El matadero municipal presta servicio a diferentes productores ganaderos de áreas cercanas, los cuales venden su producto directamente a carnicerías y restaurantes próximos. Los hay quienes utilizan el matadero para autocontrol o son ellos los propios carniceros y venden su producto a sus clientes.
El alcalde de Aínsa, Enrique Pueyo, ha asegurado que «este modelo de producción se está extendiendo poco a poco en la Comarca de Sobrarbe, ya que permite a los pequeños ganaderos sacar un mayor rendimiento a sus productos. Además, el hecho de poder ofrecer carne de Kilómetro cero de mayor calidad generada de una forma más natural y sostenible nos beneficia a todos los que vivimos aquí, porque que se pone en valor tanto el producto como el territorio».
Algunos usuarios del matadero colaboran con el Ayuntamiento de Aínsa y otras asociaciones y entidades, entre ellas la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ), responsable de la gestión de estas instalaciones públicas desde 2022. En 2025, 48 explotaciones ganaderas utilizaron el matadero municipal de Aínsa abasteciendo a 21 clientes finales, lo que supone un ligero aumento con respecto a los últimos años.
La FCQ se encarga, a la vez, del comedero de aves necrófagas, donde durante el pasado año se llevaron 66.433 kilogramos. Además del beneficio económico por el ahorro en la retirada de estos residuos, «este punto de alimentación evita la emisión a la atmósfera de unos 224.000 Kg de CO2 anuales», contribuyendo a mitigar el cambio climático, además de proporcionar alimento seguro a una importante población de aves de la zona, algunas de ellas especies amenazadas.
Tanto el ayuntamiento como la propia FCQ han expresado su satisfacción por los buenos resultados y esperan aumentar este año 2026 tanto el número de animales como de kilogramos producidos, así como la cantidad de explotaciones ganaderas que quieran acudir a sacrificar sus animales a este matadero ecológico.