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Troceadores de algarroba de Mallorca alertan de la posible pérdida de la cosecha de 2026 por un consumo reducido al 50%

La Asociación de Troceadores de Algarroba de Pimem ha advertido de la posible pérdida de la cosecha de la próxima temporada debido a que el consumo de la goma de garrofín habría descendido a la mitad.

La agrupación de transformadores de este fruto ha señalado que esta bajada del consumo habría provocado una rebaja de precios de la algarroba y eso supondría «poner en peligro» la campaña de recogida prevista para este año, según ha explicado Pimem en una nota de prensa.

Estos pronósticos los extraen de la reunión que han mantenido los empresarios este jueves, quienes han pedido a la administración «activar los mecanismos necesarios para no permitir seguir con esta caída».

La asociación ha asegurado que de seguir con esta tendencia los payeses abandonarán la recogida de la algarroba y para la campaña 2026 «gran parte del fruto quedará sin recoger» debido a la «tendencia a la baja» que acumula su precio.

«Es una situación muy delicada porque de nuevo un producto agrícola se ve amenazado y en consecuencia el sector primario se ve perjudicado de forma directa una vez más, junto a las empresas transformadoras», ha explicado la presidenta de la Asociación de Troceadores de Algarroba, Juana Verger.

Al mismo tiempo, ha pedido defender «desde todos los frentes posibles» al sector primario, porque, a su manera de ver, «no les queda otra si se quiere mantener el territorio tal como se conoce».

Otro tema que han tratado los empresarios es la «preocupación» que tienen por la entrada de algarroba y sus derivados procedente del norte de África.

Según la asociación se produce una «competencia desleal», ya que mientras la producción y distribución de este fruto debe cumplir la normativa europea, la que llega de países como Marruecos, Túnez o Libia «están exentas del cumplimiento de las directrices comunitarias».

«Se sabe cuánto de perjudiciales son para el sector primario los acuerdos alcanzados recientemente a nivel internacional y en el caso de la algarroba no es una excepción. Por eso se pide que todo producto que quiera entrar en Europa cumpla con la misma normativa que cumplen los empresarios y payeses europeos, porque, de no ser así, no se puede competir de ninguna manera», ha señalado.