Lo hace después de que el pasado 2 de febrero el Consello de la Xunta aprobase este decreto, que incluye, como principal novedad, que los centros de embalaje podrán encargarse del código de estos huevos, además de las propias granjas. Con esta medida, se busca liberar a las explotaciones de esta tarea y agilizar su venta.
Las operadoras que pretendan modificar las condiciones o el contenido de la autorización deberán presentar una solicitud con carácter previo a la adaptación y deberán indicar los términos de la autorización que se pretende modificar.
La presentación de solicitudes y comunicaciones tendrá el plazo abierto de forma permanente para todos los procedimientos desde el día siguiente a la entrada en vigor de este decreto.
Además, el plazo para la tramitación y resolución de las solicitudes de modificación será de un mes y deberá computarse desde la fecha de presentación de la solicitud.