El despliegue de perfumería que tiene Galerías Lafayette en Boulevard Haussmann es apoteósico. Pero el máximo esplendor está en los food halls. Están todos los cocineros franceses representados. No todos, pero muchos de ellos, y el producto francés luce con prestigio, y los cocineros y grandes tiendas de productos gastronómicos franceses tienen un magnífico punto de venta.
Galerías Lafayette no son las mejores galerías gastronómicas de París. Pero son un buen punto de referencia. Un país no se construye solo con políticas. Se construye enseñándolo, vendiéndolo, luciéndolo con orgullo. Un país se construye mucho más en la planta gastronómica de un gran centro comercial que en las deliberaciones de un Consejo de ministros. En un Consejo de ministros se toman medidas que algunas sirven, otras nunca se aplicarán, y algunas serán revocadas por los gobiernos siguientes. La planta gastronómica de un centro comercial es el reflejo de un país, es el espejo de una sociedad. Nada hay más cultural que el modo que tenemos de comer. Nada nos relaciona tanto con los demás como la gastronomía. Es el primer y único gran acto social.
España no tiene un problema con los cocineros, porque no sólo tenemos a grandes cocineros, sino que probablemente tengamos a los mejores cocineros del mundo, pero tenemos un problema, y es un problema que hace muchos años que dura, de acomplejamiento. Tenemos un problema de poca confianza en nosotros mismos además de un afán autodestructivo que algún día tendríamos que tratar con algún especialista. Nos cuesta vendernos. Nos cuesta crear negocios alrededor de nuestra genialidad. Nos cuesta generar economía alrededor de las virtudes que tenemos.
Los córners en Lafayette de los mejores creadores de la gastronomía francesa son Francia siendo Francia, la mantenida hegemonía mundial francesa pese a que hace años, y décadas, que les hemos superado en talento. En España lo hemos hecho bien, y hemos mejorado mucho en muy poco tiempo. Pero nos falta aprender a instalar marcos mentales en los demás y entender que si no ganas en el negocio mundial de lo tuyo, no puedes decir que hayas ganado absolutamente nada.