En defensa de la iniciativa, el ‘popular’ Pablo Blanquet ha expresado que el mundo del vino no son sólo «cifras, botellas o etiquetas», sino «experiencias personales», de jóvenes que «apuestan por sus pueblos» y crean negocios en el mundo rural, pese a las sequías, las heladas o la incertidumbre.
Es el caso de los viticultores de localidades zaragozanas como Nonaspe, Fabara o Fayón, que forman parte junto a otras bodegas –mayoritariamente de la provincia de Teruel, pero también de Lérida– de la propuesta de crear la DOP Matarraña, un proyecto que se ha mostrado convencido de que tendrá éxito.
La constitución de una DOP «puede ayudar a abrir nuevos mercados, mejorar la capacidad de negociación de las bodegas o competir en igualdad de condiciones con otros vinos» que se comercializan en Aragón y en el resto de España, ha apuntado Blanquet, quien ha señalado que la Diputación Provincial de Teruel (DPT) ya ha firmado un convenio para prestar ayuda técnica para la creación de esta denominación y ha pedido que la DPZ «haga lo mismo» para «no fallarles a esos bodegueros».
La propuesta ha recabado el único apoyo de Vox, cuyo portavoz provincial, Carlos Rodrigo, ha apoyado que los vinos del Matarraña tengan igualdad de condiciones con otras denominaciones.
ESPERAR A QUE SE CREE LA DENOMINACIÓN
En contraste, el portavoz socialista, Francisco Compés, ha criticado que, una vez más, el PP solicite algo en base a «un futurible». «Es como si, antes de tener un hijo, solicita la ayuda por nacimiento», ha ejemplificado.
Ha puntualizado que sólo una de las diez bodegas que formaría parte de esta futura DOP está en la provincia de Zaragoza –en Nonaspe– y que esta todavía no existe, por lo que, en este momento, es «imposible» aprobar la moción. No obstante, ha asegurado que, una vez se cree, las subvenciones «llegarán a su debido momento».
En líneas similares se ha pronunciado la diputada de En Común-IU, Nerea Marín, quien ha sostenido que no se puede comparar esta iniciativa con otras denominaciones que llevan «décadas de arraigo».
Tras reiterar que, de las diez bodegas del Matarraña, ocho están en Teruel, una en Zaragoza y otra en Lérida, ha calificado como «poco creíble» que el PP se erija como «adalid del campo aragonés» cuando en Europa apoya el acuerdo con Mercosur o los recortes a la Política Agraria Común.
Desde CHA, José Manuel Latorre ha reivindicado el apoyo de la institución provincial a las denominaciones de origen, pero ha coincidido en que esta iniciativa es «precipitada» al llegar antes del reconocimiento inicial, por lo que ha abogado por ir «paso a paso».