En concreto, el acuerdo alcanzado también establece que todas las importaciones procedentes de la India seguirán teniendo que respetar las estrictas normas de salud y seguridad alimentaria de la Unión Europea.
Además, elimina o reduce los aranceles de más del 36% de media sobre las exportaciones de productos agroalimentarios de la UE, abriendo un mercado de más de 1.450 millones de habitantes a los agricultores europeos. El vino, el aceite de oliva, el ovino y los productos cárnicos aparecen a priori como los que podrían beneficiarse más directamente del acuerdo.
Por otro lado, la UE y la India están negociando actualmente un acuerdo separado sobre indicaciones geográficas, que ayudará a los productos agrícolas con marcas de calidad de la UE a vender más en la India, eliminando la posible competencia desleal en forma de imitaciones.
UPA cree que la agricultura y la ganadería españolas necesitan acuerdos comerciales «basados en reglas» que permitan «seguir buscando mercados para nuestras excelentes producciones» y trabajar en medidas que protejan a los sectores que pudieran salir perjudicados.
Además, este acuerdo incluye un capítulo sobre medidas sanitarias y fitosanitarias, así como otro sobre sistemas alimentarios sostenibles, aspectos que la organización reclama «reiteradamente» a la UE y que marcan la senda sobre la que debe continuar a partir de ahora la política comercial de la UE.