Opinión Salvador Sostres

EM Sherif, el Nobu libanés. La importancia de Santiago Rodríguez

EM Sherif es la primera versión de Nobu que por fin no es una copia de Nobu. EM Sherif se basa en el concepto de Nobu pero es un restaurante sobre la cocina libanesa. El EM Sherif más bonito del mundo es el de Doha, con una terraza que es imposible de asumir de una sola mirada, hipnótica a medio día y fascinante de noche.

Y mientras continuamos esperando que Nobu llegue a Madrid, conscientes de que es una espera que puede alargarse hasta bien entrado el año 2027, EM Sherif ha trabajado más rápido, y con más finura, y es hoy uno de los restaurantes más sugerentes de Madrid. La clave de este éxito en su apertura y buen funcionamiento es Santiago Rodríguez, que fue director de operaciones de Nobu durante décadas y ahora se dedica a desarrollar, poner en marcha y afinar propuestas tan interesantes como este novedoso EM Sherif o antes Li-Onna, también en Madrid (Recoletos, 1), de los mexicanos Jorge Ureña y Ricardo Altamirano.

Santiago Rodríguez es lo que hay entre la idea y la realidad. Buenas ideas hay muchas. Hay tantas, que hasta yo tengo buenas ideas. Pero luego la realidad es muy dura, y muy tozuda, y suele torcer los buenos propósitos hasta volverlos una completa bancarrota. No pocos empresarios -por poner un ejemplo- han tratado en los últimos tiempos de abrir una sede de Cipriani en Barcelona, y Santi les ha advertido de la dificultad de entenderse con esta casa, del poco margen que dejan para el negocio, y de lo mucho más razonable que es trabajar con otras marcas como EM Sherif o Nobu -que tampoco es que lo pongan fácil-. Gracias a este consejo, estos empresarios no se han arruinado en el intento, y además Madrid puede tener ahora este encantador restaurante libanés, tan agradable, tan sabroso, que no exige nada al comensal, que no complica lo que puede hacerse cómodo.

Nadie discute lo maravilloso que es Cirpiani, tanto en su cocina como en su servicio y su concepción empresarial. Todos queremos mucho a Cipriani y nos gustaría que hubiera uno a la vuelta de cada esquina de nuestra ciudad. Pero entre nuestra pasión y nuestra economía necesitamos a alguien que sepa las cosas y cómo administrarlas con prudencia, y de ahí la importancia de personas como Santi, que si fue la persona de confianza de Nobu durante tanto tiempo, es por algo. Él abrió Nobu Barcelona, el único Nobu del mundo que ha ganado dinero desde el primer día, y eso que al principio el empresario que ostentaba la franquicia -Jordi Mestre- hacía todo lo que podía, día a día, para que así no fuera.

EM Sherif es un restaurante muy de nuestro tiempo, en que la calidad, el servicio y el espacio están en su punto exacto para que todo sea muy agradable y poco complicado. Es un restaurante importante para estar contento. Mucho más importante es Santiago González, para que abrir un restaurante, por genial que sea tu idea, no acabe siendo la peor pesadilla de tu vida.