Bajo su propio tragaluz, concebido como un refugio urbano que actúa a su vez como jardín interior de una casa contemporánea, el restaurante de diseño ha querido dar la bienvenida al 2026 con una propuesta actualizada que vuelve a sumergir al comensal en el mediterráneo.
La inspiración italiana sigue estando presente en la nueva colección de platos de Tragaluz, que baila entre clásicos reconocidos y nuevas incorporaciones que reiventan la tradición bajo un enfoque actual en conexión con la identidad del Grupo Tragaluz.


Las novedades se construyen a raíz de elaboraciones reconfortantes como la tartaleta de cebolla y queso comté con crema de setas, los maccheroncini con setas, piñones y queso Mattonella, la presa ibérica con calabaza, mostaza y estragón, el calamar relleno de butifarra del perol con judías de Santa Pau y espinacas y la hamburguesa al gorgonzola. Y de postre, un cremoso coulant de pistacho con helado de nata.


En la carta, se mantendrán los platos más codiciados pensados para compartir, y extender la sobremesa con un vino o un cocktail en mano. Los clásicos seguirán así alimentando a los comensales con el paccheri de salmonetes y los pappardelle al ragú de rabo de toro, dando paso a una oferta variada repleta de placeres culinarios.