Última hora

Granada.- Asaja anuncia movilizaciones con tractores el 29 de enero contra «recortes» de la PAC y el acuerdo UE-Mercosur

Los «recortes» de la nueva Política Agraria Común (PAC) y el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur, que se firma este sábado en Asunción (Paraguay), son los principales motivos esgrimidos por la organización agraria Asaja en Granada para las movilizaciones para el próximo 29 de enero que ha anunciado este jueves y en la que está previsto que participen agricultores con sus tractores.

Lo ha hecho en un desayuno informativo en el que Asaja Granada ha dado a conocer el balance agrario y ganadero de 2025 que, según ha detallado en nota de prensa, confirma «un diagnóstico marcado por graves problemas estructurales, ante una PAC post 2027 con fuertes recortes y un acuerdo UE-Mercosur perjudicial para la rentabilidad del sector».

En este escenario «de competencia desleal», el aceite de oliva de la campaña 2024/2025 «se quedará lejos del aforo y no alcanzará las 117.000 toneladas previstas». En las movilizaciones del 29 de enero desde Asaja van a «exigir un cambio de rumbo en las políticas comunitarias, que garantice la viabilidad económica, social y territorial del sector agrario y ganadero provincial».

«La defensa de una PAC fuerte, justa y adaptada a la realidad productiva de la provincia, junto con el rechazo a acuerdos comerciales que ponen en riesgo la soberanía alimentaria europea, será el eje de las movilizaciones que impulsaremos para que el campo granadino tenga futuro y siga siendo un pilar económico, social y territorial indispensable».

Según Asaja Granada, el sector agroganadero de la provincia concluyó el año 2025 en un clima de «máxima tensión» tras las movilizaciones del pasado 18 de diciembre en Bruselas, en las que esta organización ha destacado que participó activamente «denunciando la reforma de la PAC post 2027, que plantea recortes presupuestarios del 22 por ciento y pérdidas superiores a los 50 millones de euros anuales entre ayudas directas y desarrollo rural».

En cuanto al inminente acuerdo UE-Mercosur, desde Asaja Granada entienden que permitirá «la entrada de alimentos con estándares de calidad y sostenibilidad inferiores a los exigidos a nuestros productores, con especial impacto en sectores como el vacuno de carne».

El balance agrario y ganadero de 2025, por otro lado, han proseguido desde Asaja en nota de prensa, «confirma que el campo granadino sigue arrastrando graves problemas estructurales intensificados a lo largo del año: sequía prolongada y procesos de desertificación, falta de infraestructuras hídricas, ausencia de relevo generacional y una alarmante escasez de mano de obra que ha condicionado campañas clave como la del olivar, el espárrago o los cultivos hortícolas».

A ello suman el incremento «constante» de los costes de producción, entre los que han incluido «la quinta subida del Salario Mínimo Interprofesional aprobada sin consenso, así como «el avance de plagas y enfermedades, la inestabilidad de los mercados y la competencia internacional».

«Aunque se han logrado avances puntuales, como el aplazamiento del Cuaderno Digital de Explotación hasta 2027, la no aplicación de la reducción de jornada o la posibilidad de contratar dos potencias eléctricas para regantes, estas medidas resultan claramente insuficientes para revertir la pérdida de rentabilidad del sector y su adaptación a los retos de digitalización», han mantenido desde Asaja, en una rueda de prensa en la que han participado su presidente en Granada, José Hita, y su secretario general, Manuel del Pino.

«Las lluvias se concentraron en marzo y diciembre, con temperaturas medias superiores a lo normal, y los embalses cerraron al 30,8 por ciento de su capacidad, por debajo del año anterior y de la media de la última década, condicionando directamente el balance de cosechas», continúa el balance de 2025.

El cereal recuperó producción hasta superar las 145.000 toneladas (trigo, avena, cebada, maíz y triticale), «pero cerró la campaña con pérdidas cercanas a los 30 millones de euros debido a los bajos precios en origen, el encarecimiento de los insumos y la presión de las importaciones, una situación que nos llevó a salir a la calle para reclamar su supervivencia».

Igualmente, el almendro «volvió a evidenciar su fragilidad estructural ligada a su menor competitividad al ser mayoritariamente de secano, con una cosecha inferior a la media –por debajo de las 38.000 toneladas– afectada por la sequía en la zona norte y la plaga de la avispilla, y sin contar con un plan de reestructuración ni con ayudas suficientes por sequía, pese a ser un cultivo clave para muchas comarcas del interior, manteniendo no obstante Granada su posición como principal productora».

En el olivar, la campaña 2024/2025 alcanzó las 123.998 toneladas, aunque con un «acusado» descenso de precios, mientras que la actual campaña 2025/2026, que partía de unas previsiones de 117.000 toneladas, «se quedará finalmente en torno a las 104.000 toneladas por la escasez de lluvias y las altas temperaturas registradas en octubre y noviembre, con precios que se prevén estables o ligeramente al alza, entre 4,50 y 5.00 euros por kilo», han explicado desde Asaja Granada.

Por el contrario, han proseguido, el sector hortofrutícola ofreció los mejores resultados del año, impulsado por el espárrago –con una campaña que han calificado de «excepcional» de 36.887 toneladas y «liderazgo nacional»– y por los cultivos de invernadero: el pepino incrementó su producción un 42 por ciento hasta las 158.992 toneladas, el pimiento creció otro 42 por ciento superando las 60.000 toneladas y el tomate aumentó un 28 por ciento hasta las 306.914 toneladas, todos ellos con precios al alza.

En subtropicales se recuperaron los volúmenes de aguacate y mango, aunque con precios a la baja por la competencia internacional, y la chirimoya se mantiene como cultivo prácticamente exclusivo de la provincia.

REDUCCIÓN DE OVINO Y CAPRINO

En ganadería, pese a su importancia social y ambiental, Asaja lamenta que «continúa la reducción del censo de ovino y caprino, mientras que el bovino se mantiene estable y aumentan el porcino y las aves». La menor producción de leche de cabra permitió una recuperación de precios por encima de un euro por kilo y el vacuno de carne alcanzó precios «históricos» por la baja oferta.

El principal reto sanitario para los ganaderos fue contener «los brotes de lengua azul en varias comarcas», sin que se extendieran, junto a los esfuerzos preventivos frente a otras enfermedades». Ante este balance de claroscuros, desde Asaja han insistido en que el sector «no puede seguir soportando nuevas cargas ni recortes que comprometan su futuro».