Al igual que otros especialistas o prescriptores de tendencias, la reportera Kim Severson del New York Times también se ha aventurado a predecir el futuro a través de su propia bola, colocando sobre la mesa las cartas culinarias que marcarán el 2026.
Habiendo ya alcanzado el auge de las proteínas, de la fibra y de la comida enfocada a mejorar el estado de ánimo, las previsiones del periódico nos adelantan qué comeremos este año, cómo lo haremos y las modas que seguirá el mundo de la restauración.
“GRANDMACORE”
La superficialidad de internet y el control algorítmico será suficiente para querer refugiarnos en algo que nos ancle a la realidad. En los superalimentos y los alimentos nutricionales, pero esta vez bajo una perspectiva: la cocina tradicional. En las comidas reconfortantes con ingredientes mínimamente procesados que podría haber preparado tu abuela, abarcando desde las manzanas secas o las verduras en conserva caseras hasta el pan de masa madre.
TEXTURAS
Bubble teas, pasteles que se rompen y chuchas liofilizadas. Los sabores ya no son suficientes. Ahora queremos sentirlo todo. Experimentar el placer. Según el NY Times, el ASMR en la comida impulsado por el movimiento #crunchtok y la búsqueda de estímulos constantes reafirmará este año “la generación de lo esponjoso, lo masticable, lo suave, lo crujiente y lo cremoso”, según Andrew Freeman, presidente de AF & Co.
EL VALOR DE LO AUTÉNTICO
La palabra que definirá la gastronomía del 2026 será “valor”, y nos llevará a darle importancia a aquello que consumimos de manera consciente. A gastar mejor en algo bien elaborado y fiable que cumpla con nuestras expectativas.

Según explica Kim Severson, los restauradores están descubriendo el valor del servicio personalizado. De la autenticidad de un restaurante. Una corriente que está desembocando en el minimalismo, en lo real y reducido, llevando a muchos chefs a apostar por locales más pequeños, con menús escuetos, que destaquen por el ambiente y el servicio.
DOPAMINA EN LA COCINA
La “cromoterapia” con la que generar dopamina a través del color, como una manera de influir de manera directa en el estado emocional, y/o el diseño “dopaminado” de la decoración del hogar, se está extendiendo a la cocina. La belleza y la estética de una botella, de un envase o una cafetera de diseño se enmarca en una tendencia que Whole Foods Market llama “kitchen couture”. Porque la elección de los envases también nos define.

«Los consumidores buscan productos que reflejen su vida interior, no solo sus gustos», afirma Alon Chen, director ejecutivo de Tastewise, que utiliza inteligencia artificial generativa para seguir las tendencias de las empresas alimentarias.