Se trata de las principales magnitudes del informe de la Unión Interprofesional de la Comunidad de Madrid (UICM) ‘Impacto económico de la actividad de los profesionales en la Comunidad de Madrid (2025)’, que pone cifras a un sector clave para la competitividad, la calidad de los servicios y la cohesión social.
El estudio, elaborado por el Colegio de Economistas de Madrid para UICM, estima que en 2024 la región cuenta con 1.275.154 profesionales con formación universitaria, un universo «susceptible de colegiación» delimitado a partir de la Encuesta de Población Activa (EPA) y la clasificación ocupacional CNO 2011.
Dentro de este colectivo, el 53,7% son mujeres, aunque el informe subraya que persisten diferencias por ámbitos, con una mayor presencia femenina en ramas como salud y educación y una mayor masculinización en áreas tecnológicas e ingenierías.
En su intervención durante la presentación del informe, el presidente de UICM y decano del ICAM, Eugenio Ribón, ha subrayado que las cifras del informe «no describen únicamente un fenómeno económico», sino que reflejan el papel estructural de las profesiones colegiadas como garantía de calidad institucional, seguridad jurídica y preservación de derechos, además de su aportación a la cohesión, la innovación y la prosperidad.
En un contexto de grandes transformaciones, ha defendido que reforzar la cooperación interprofesional, la formación continua, la ética pública y la vocación de servicio es clave para consolidar un modelo de desarrollo que combine crecimiento, innovación y justicia social.
Un impacto que va más allá de las cifras: más actividad, más empleo y más recaudación Además de cuantificar el peso directo del colectivo profesional en la economía madrileña, el informe aplica un enfoque Input-Output para medir los efectos directos, indirectos e inducidos de su actividad.
Con este método, el análisis eleva el perímetro de impacto y estima una producción total cercana a 100.042 millones de euros, con rentas totales (valor añadido) de alrededor de 78.399 millones y un empleo total en torno a 1.405.060 puestos de trabajo (considerando el arrastre sobre otras ramas y el efecto del consumo derivado de estas rentas).
El informe también pone el foco en la recaudación fiscal vinculada a esta actividad: aproximadamente 40.598 millones de euros, con un peso mayoritario generado en la propia Comunidad de Madrid.
La estructura de esa recaudación se concentra en cotizaciones sociales (52%), IRPF (25%) e IVA y otros impuestos indirectos (21%), con una contribución menor del Impuesto de Sociedades.
SECTORES DE ALTO VALOR AÑADIDO
El informe destaca que la contribución directa se apoya en ramas intensivas en conocimiento y de alto valor añadido, con especial presencia de actividades profesionales, científicas y técnicas, información y comunicaciones, finanzas y seguros, junto a pilares del bienestar como educación, sanidad y Administraciones Públicas.
El resultado es una foto económica en la que el talento cualificado se confirma como un factor decisivo para la productividad regional y la calidad de vida. El perfil laboral es mayoría asalariada y fuerte presencia en el sector privado
El estudio señala que el colectivo está mayoritariamente formado por empleo por cuenta ajena: el 87% son asalariados (con predominio del sector privado), mientras que el resto se distribuye entre autónomos/empresarios sin asalariados (9%) y empresarios con asalariados (4%).