Unas ayudas que a juicio de esta organización son «totalmente insuficientes», ya que el presupuesto estimado de 27 millones de euros para toda España «es, a todas luces, ridículo y absolutamente inaceptable».
Según señala APAG Extremadura Asaja en nota de prensa, con esa cantidad «no se puede atender a la magnitud de los daños sufridos por miles de profesionales del campo en todo el país», y mucho menos en regiones como Extremadura, donde «el impacto de los incendios ha sido especialmente duro».
Para esta organización, «no existen incendios de primera ni incendios de segunda», sino que todos los agricultores y ganaderos que han sufrido un fuego en su explotación merecen el mismo trato y apoyo, tras lo que ha criticado que el Gobierno «ha discriminado a Extremadura, dejando fuera a numerosos afectados y olvidando atender muchos de los incendios ocurridos en nuestra región», señala.
«No se pueden poner fechas ni criterios arbitrarios: todos los que han sufrido pérdidas deben ser atendidos», ha defendido APAG Extremadura Asaja, que tacha de «injusticia» que el Real Decreto publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación este mismo miércoles, excluya a los incendios inferiores a 500 hectáreas.
Además, reclama que las ayudas se abonen cuanto antes, ya que no quieren que «ocurra lo mismo que con las ayudas directas al olivar y al viñedo de secano, publicadas en el Boletín Oficial del Estado el pasado 2 de abril, de las que a día de hoy no hay rastro alguno», lamenta.
Según recuerda, el Gobierno central anunció 285 millones de euros para el olivar y 85 millones para el viñedo, con un plazo máximo de dos meses para su habilitación, pero «han pasado más de seis meses y seguimos sin noticias, sin que se haya hecho efectiva ninguna de esas promesas».
Finalmente, la organización critica la «falta de sensibilidad, compromiso y respeto hacia el campo extremeño, que una vez más queda relegado a un segundo plano», tras lo que ha lamentado que lo que el Gobierno ha aprobado «es una miseria, insuficiente para paliar el daño real sufrido por quienes trabajan la tierra», y reitera su petición de que las ayudas lleguen a todos los afectados por los incendios forestales.