Durante estos cuatro años, el mercado que se celebra en Palo Alto, se ha consolidado como una plataforma imprescindible para que muchos profesionales emergentes puedan dar salida a sus proyectos. En esta edición de diciembre, son varios los creadores que presentan sus proyectos. Como Tres ases, quienes experimentan con diferentes campos de las artes gráficas; fotografía, serigrafía, dibujo y demás procesos artesanales de impresión; las travelbags de Arkasa de piel de ciervo y vacuno hechos a mano íntegramente; las kokedama de Omotesando Plant, un pequeño jardín dentro de casa, y Aromàtics del mediterrani (ARM), una iniciativa que surge de la mano de tres jóvenes estudiantes que quieren dar impulso a la agricultura de un pequeño pueblo de la comarca de la Segarra, Torà, así como dar a conocer los productos de proximidad.

Como siempre, el evento contará con la mejor street food.

Valorange te trae las naranjas del árbol a tu mesa, para disfrutar del verdadero sabor de las naranjas naturales a un precio asequible.

Una Pizza Foodtruck, formado por un grupo de italianos que viven en Barcelona y que se dedican desde hace muchos años a elaborar la pizza tradicional italiana en el horno de leña, con masa fina hecha a mano e ingredientes frescos y locales.

Los argentinos Christian Angel Civitale y Matias Tino consiguieron envasar la receta original de chimichurri que conquistó generaciones de adoradores en el barrio de Floresta, en Buenos Aires y la llevaron para Brasil y ahora hasta Palo Market Fest sobre las ruedas del foodtruck Dos Boludos. Además de los míticos choris, acompañados de una Moritz bien fría, cuenta con un menú especial de parrillada que incluye bife de chorizo, entraña, matambre a la pizza, vacío, tira de asado, toda la variedad de achuras y también un menú kids para los boluditos que participan del evento.

Y por supuesto, no podía faltar la buena música. El escenario Aperol Spritz Club se llenará con una de las voces más potentes del panorama soul del momento: Clarence Bekker. Hay tipos que sólo necesitan un par de buenos acordes, una voz con personalidad y una historia que contar para llegarnos al alma en cuestión de segundos. Nacido en Surinam pero de nacionalidad holandesa, su carrera le ha llevado por infinidad de caminos: fue el miembro más joven de la exitosa Swinging Soul Machine, del colectivo de world music 08001, y es actualmente la voz del proyecto viral Playing For a Change. Los reveses de la vida le apartaron momentáneamente de su camino fulgurante, pero años más tarde comenzó de nuevo, desde el primer peldaño y con la mayor humildad.

Sugar Drops Funk Band nace hace casi 4 años de la unión de algunos de los mejores músicos del soul y del funk de la ciudad condal. Su propuesta musical, fiel y que no baja a compromisos comerciales, lleva años en la conocida WE FUNK Jam Session los domingos en Marula Cafe. Bases y voces inconfundibles que recuerdan a grandes bandas como Parliament Funkadelic , Rufus sn Chaka Kan , Earth Wind and Fire, etc.

El escenario Viña Esmeralda contará con la jovencísima Cristina Len, una cantante barcelonesa, de tan solo 19 años, que acaba de sacar su primer EP, “not for my ex”. Influenciada desde bien pequeña por las grandes divas del jazz y las voces más actuales, como Jessie J, Amy Winehouse o Jorja Smith, en él nos muestra las cinco fases del desamor desde su propia perspectiva y siempre con un toque irónico, mientras que se mueve entre diversos estilos musicales como el RnB, el pop, y el neo soul.

Para acabar, Palo Market Fest da apoyo y visibilidad a una ONG, en esta ocasión será Pallapupas. Una organización sin ánimo de lucro fundada en 2000, que ayuda a los pacientes y a sus familiares a hacer un cambio positivo gracias al humor y el teatro para mejorar su estado de ánimo y crecer como persona en el proceso de la enfermedad.

¡Ya tienes plan para la primera semana de diciembre!