Manolo Bakes abrió su primera tienda en Madrid en junio de 2018 y desde entonces sus manolitos y palmitas no han dejado de llenar estómagos golosos. Con más de 20 tiendas por toda España y la intención de seguir creciendo, en Tapas te contamos la historia de Manolo Bakes.

Colmenar Viejo (Madrid) veía a Manolo Manzano abrir el primer local hace casi 30 años. Pastelerías Manolo seguía el oficio familiar, sus padres y abuelo se habían dedicado a la repostería y con 15 años José Manuel Manzano Gómez quiso subirse también al carro. Su padre fue quien le enseñó los secretos y la tradición pastelera y también quien creó los famosos croassancitos por error.

En menos de 10 años Pastelerías Manolo ya tenía cuatro tiendas más en Colmenar y poco después tres más en Tres Cantos. Las hermanas de Manolo, Remedios y Noelia también se unieron al legado de su padre. En Tres Cantos los manolitos empezaron a llamar la atención de los más dulzones. Tal fue el boom que la pastelería sacaba varias remesas a lo largo del día pero para las siete de la tarde lo normal era que no quedaran ni las migas.

 Así, en noviembre de 2012 Remedios decidió patentar la creación accidental. Un poco más de mantequilla había supuesto que el manolito se convirtiera en el dulce favorito de los madrileños. Madrid consume hasta 7.000 kilos de manolitos al mes, unos 500 kilos diarios. En sus locales, presentes en la capital desde 2015, suele haber largas colas para hacerse con estos bocaditos adictivos. También son el producto más pedido de Glovo, solo por detrás de McDonalds, y es que cuando hay antojo de manolitos no hay quien nos pare.

Actualmente solo tres locales pueden presumir de seguir siendo Pastelerías Manolo y estar regentados por el mismísimo Manolo Manzano y sus hermanas: Colmenar, Tres Cantos y Majadahonda. Entonces ¿quién está detrás de Manolo Bakes?

Manolo Bakes, la cara visible

Para Pablo Nuño Pastelerías Manolo no había pasado desapercibido. Según la información de El Confidencial vivía en Colmenar Viejo y su perfil es el de un joven de negocios. Viviendo en la cuna del mini-croassant más adictivo de España, Nuño se puso en contacto con los Manzano para abrir una franquicia de su pastelería tradicional. La familia repostera rechazó la oferta pero Pablo siguió adelante.

Pablo Nuño y el jugador de fútbol profesional, Álvaro Morata abrieron Crosantino. La marca más moderna y con un producto muy similar enamoró a las familias de ambos y se decidieron a invertir en Crosantino. El tirón de Morata en redes sociales y sus amistades en el mundo de fútbol hicieron que se corriera la voz muy rápido.

Comenzó un juego del ratón y el gato. Crosantino con sus clones de los manolitos abrieron tiendas muy cerca de Pastelería Manolo. Un negocio de éxito y con potencial nacional competía con una empresa familiar. Pero, ¿y los Manzano? Seguían siendo propietarios de locales y más importante: de la patente de la receta original. La receta de la Coca-cola a la española.

«Para qué vamos a hacer la guerra si podemos llegar a más» comentaba Remedios en la entrevista para El Confidencial. Si unían fuerzas, la potente imagen de Crosantino con la calidad y experiencia de Manolo, el éxito sería arrollador. Los kilitos de más en medio Madrid nos lo pueden confirmar.

 Los Manzano se convencieron por la imagen de Morata, así en 2017 surgía la sociedad De Boca en Boca la empresa de Manolo Bakes. Los Manzano y Álvaro Morata, Pablo Nuño y sus familias están al 50%. Acordaron funcionar con un sistema de franquicias para expandir Manolo Bakes por España. El precio es de 350.000 euros, 50.000 iniciales y el resto para el establecimiento. ¿Alguien para abrir un Manolo Bakes?

Pues sí, a esta aventura se unieron pronto otros futbolistas. Para las tiendas de Barcelona colaboraron Busquets y Thiago Alcántara, la de Alcalá de Henares corre a cargo de los hermanos Fernández (Nacho y Álex). La plantilla del Atlético de Madrid es una fiel aficionada de los manolitos de Majadahonda y cada vez que su preparador físico lo permite devoran todos los que pueden.

¿Qué tiene Manolo Bakes? 

Manolo Bakes tiene sabores para todo. Manolitos dulces y salados, palmitas variadas, bollería y tartas clásicas, bagels y bocaditos perfectos para una comida ligera y por supuesto, cafés y tés.

La receta sigue siendo secreta. Pero con los años y el exceso de demanda el factor artesanal quedó atrás, los manolitos ya no se hacen en el obrador de Manolo. Europastry, una empresa catalana y cuarta multinacional del mundo en masas congeladas, es la encargada de hacer los croassanes a gran escala. Según unas declaraciones de Manolo Manzano a elDiario.es: «cuando empezó la producción alta hablé con Europastry para que me los hicieran. Ahora vienen congelados de allí», pero la fórmula es la original de Pastelerías Manolo.

 Además, Manolo Bakes tiene imagen. Tonos neutros y del verde corporativo para los locales y un packaging que al abrirlo no deja indiferente. Los toques de humor de las cajas de Manolo Bakes contrastan con las bolsas iniciales en las que se vendías estas delicias. Y no nos olvidemos de la larga lista de famosos y personalidades que son adeptos a los manolitos: Griezman, Santiago Segura, la Reina Sofía o Soraya Sáenz de Santamaría son solo algunos.

Desde Tapas hemos escrito este artículo con un manolito en cada mano y pensando en el café de la tarde. O mejor un smoothie, o una tarta… ¿son eso bagels?

Deja un comentario