Sí, por fin es carnaval. Y por supuesto que pensamos desempolvar nuestros disfraces para salir a disfrutar de las tradiciones culturales de cada lugar, pero nos encanta comer, y por eso la mejor manera de celebrar esta fiesta es, como siempre, través de la gastronomía.

Cada evento, cada fiesta y cada época del año tiene su comida típica. ¿Cuál es la de carnaval? Entre otras, las filloas, el postre típico gallego que sale a la palestra durante estos días.

Solas, rellenas, dulces, saladas… Las filloas nos ofrecen tantas posibilidades como los gustos de cada uno. Sabes que las prefieras como las prefieras están deliciosas, pero igual lo que no sabías son las curiosidades que te contamos a continuación 👇

  • Hoy en día, lo normal es cocinar las filloas en una sartén normal. Antiguamente el amoado (la masa líquida que dará lugar a las filloas), se cocinaba sobre una piedra calentada al fuego o sobre una filloeira, que es una plancha de hierro.

  • Las filloas, suelen utilizar grasa de cerdo para cocinarse, nunca mantequilla.

  • Antiguamente las filloas llegaron a cumplir la función del pan en las casas que no tenían horno o dinero, por ello en ocasiones las puedes encontrar acompañando al cocido.

  • En Galicia la variedad más famosa de este plato, es la tradicional filloa de sangre. Típica durante las celebraciones de San Martín, cuando se realiza la matanza de los cerdos. Se utiliza sangre en lugar de agua, para elaborar la mezcla.  

  • Si bien los líquidos utilizados (leche, agua, caldo o sangre), marcan diferencias entre filloas, también el tipo de harina influye. Actualmente lo común es hacerlas con harina de trigo, pero en algunas zonas era común utilizar harina de maíz, centeno e incluso avena.  

  • Los ingredientes de las filloas suelen ser harina, leche o agua y huevos. Estos ingredientes pueden variar dependiendo de las costumbres de cada localidad.  

  • En otras partes del mundo existen elaboraciones similares, quizás las más parecidas a las filloas gallegas, son tal vez, las crêpes francesas.